Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Inyectando agua salada en la vena de la vida
Reflexiones sobre la realidad líquida y salada en la que vivimos.

10/05/2008 GMT 1

El Mujeriego

ghawar @ 00:15

- ¿Le queda mucho joven?

- Ahora terminamos

- Es que dentro de una hora vamos juntos a gimnasia, no, miento, a memoria, ya sabe, a hacer ejercicios mentales y esas cosas, no es que lo necesitemos, que va, pero más vale prevenir...

Ella es pequeña, delgada y con unos ojos vivarachos que no paran nunca. Él, en cambio, es más alto, también delgado pero mucho más tranquilo y sobre todo infinitamente menos hablador.

- O sea que llevan...

- Sesenta años casados hará el próximo tres de junio si Dios quiere. Sabe usted, a Tomás le mandaban al frente con el primero de U. G. T. así que nos casamos y tres días después le estaba despidiendo hecha un mar de lágrimas en Garellano.

- Es decir que no tuvieron viaje de novios, ¿no?

- Ni viaje, ni apenas banquete, entonces no había tanto como ahora y la noche de bodas, porque yo, sabe usted, fui santa al matrimonio no como ahora que ya lo han hecho y lo saben todo, yo era ignorante total, pues la pasamos en un colchón en la cocina del piso de mi hermana. Era grande y tan limpia que se podían comer sopas en el suelo. Yo tenía miedo. "Ay, Tomás, estate quieto que nos van a oír", le decía, y él: "que nos oigan, estamos casados". A mi me daba mucho apuro, tenía sólo quince años, ¡quince! menudos disgusto le di a mi difunta madre que en paz descanse (se santigua y mira hacia arriba).

- Y... ¿cómo es que se casaron tan jóvenes?

- Ay es que Tomás, está feo decirlo, pero era un tipazo, la de lagartonas que estaban coladitas detrás de él. Aún recuerdo el primer día, me sacó a bailar ¡tres bailes seguidos! Era la primera vez que yo iba al baile, me acompañaba mi hermana con el novio. La verdad es que yo nunca he sido bonita pero a resalada no me ganaban tres, bailaba en el canto de un duro, otras más guapas no se sabían ni mover de puro sosas. Y va la Antonia, ya difunta la pobrecita, la mataron en un bombardeo, y cuando me descuido se le acercó, claro como iba con la novia de Eduardo que estaba con él... y le sacó a bailar, bueno, no le sacó hizo que Tomás le sacara, entonces las chicas no sacaban a bailar a los chicos, sabe usted, no es como ahora, en aquella época estaba muy mal visto así que aunque te murieras de ganas tú como si nada. Pero yo más viva, como mi hermana estaba cansada, bailé con el novio, a ze morroskue, pobre lo mataron los fachis en Sollube, lo que pudo llorar mi hermana, y le dije: "ven que le vamos a hacer una buena a la tonta de la Antonia" y como que no quiere la cosa nos acercamos y le metí un pinchazo con un alfiler en todo el culo, cuando se puso a mirar ya estábamos lejos, vete a saber quién te pinchó, lagarta.

Tomás pone mirada soñadora y sonrie: "era un torbellino".

No llegamos a estar ni dos años de novios, a los 18 meses o así nos casamos.

"A los veinte cabales, tras el baile, ni un día antes ni uno después" - salta Cecilia incapaz de quedarse callada mucho rato. ¡Qué guapo estaba! y eso que el traje era de un amigo que se lo había dejado, es que entonces no había. Si se llega a enterar mi madre, que en gloria esté, de que se casó de prestado, que el traje no era suyo le da un patatús.

- Eulogio y yo éramos como hermanos, ¿quién me iba a decir que iba a morir tísico perdido entre mis brazos en un campo de concentración? lo último que me dijo fue: "cuida bien del traje, que bien que te sentaba, ¿eh?". Perder un amigo así es duro, muy duro.

-Pero perder un hijo es lo peor, nosotros tuvimos siete, cuatro chicos y tres niñas, a una de ellas se la llevó Dios cuando sólo tenía cinco añitos, hoy después de tanto tiempo no hay día que no me acuerde de ella y rece por su eterno descanso.

- Tengo que terminar con una pregunta un poco... delicada. Si lo prefieren, como les dije antes, pueden no contestar o hacerlo en privado, a solas conmigo.

- Nunca nos hemos ocultado nada ¿verdad Tomás?

- Verdad

- ¿Se han acostado con otras personas?

- Nooooooo!! ¿qué dice? Mi Tomás ha sido el único hombre de mi vida, era un renacuajo y ya decía: "yo de mayor me voy a casar con Tomás".

- ¿Y Usted? Lo mismo, claro

El viejo se queda callado, pensativo, y cual rayo que cae de un cielo azul suelta: "yo no, yo me he acostado con muchas mujeres".

- ¿Qué? - Cecilia le mira amenazante - ¡Explícame eso ahora mismo!

Tomás sonrie.

- Tranquila, mujer, no te enfades, desde que hice el amor contigo por primera vez en aquella no tan limpia cocina del piso de tu hermana hasta antes de ayer siempre he sentido que eras distinta en cada ocasión, así que aunque físicamente sólo haya estado contigo me he acostado con miles de mujeres, creo que son contadas las noches que he hecho el amor con la misma persona...

- De acuerdo, nada más, muchas gracias y hasta la vista.

Pero ya no le escuchan. Cecilia, cual quinceañera, se ha abalanzado sobre su marido y se lo está comiendo a besos mientras éste se deja hacer riendo.

)S(

Comentarios

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>

Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis